Yo sabía que de alguna forma atraía a la gente que me iba a hacer mal, que me iba a rechazar, que no le iba a importar mis sentimientos y lo que a mi me pasaba. Lo atraje.
pero sé que ahora llegó el momento de contar la otra historia, la historia de buscar esos abrazos que no tuve.
cuando estaba en el abasto y buscaba tenerlos, recibía el rechazo. posiblemente porque una parte mía de ese momento me decía que era menos fracasar, que no valía la pena, que ir en pos de otras cosas. siempre los yoes malignos son signo de otro, de otros que a uno lo hacen fracasar.
ya comprendo lo que había pasado. es hora de cambiar el curso de la historia.
vamos a buscar el lugar donde encontrarlo.
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